"APRENDER A ESCUCHAR EN TIEMPOS DE RUIDO"
Hoy día para poder tener una buena comunicación es imprescindible el saber tener una buena escucha, y para ello es muy importante poder diferenciar entre tres tipos de escucha fundamentales y tener conciencia de ello:
1.- La escucha interna.
2.- La escucha externa.
3.- La escucha de la zona intermedia, que sería una escucha que estaría filtrada por la mente.
1.- La "Escucha Interna" sería poder tomar conciencia, en cada momento, en presente absoluto, de lo que siento y de lo que necesito sin que la mente interfiera.
Desde esta escucha podríamos darnos cuenta de todas las sensaciones corporales, los síntomas, las molestias, qué necesito, cómo me siento, qué emoción es la que está más emergente y poder canalizarla y expresarla.
Estar disponible para el otro no significa olvidarnos de nosotros. Se trata de tener en cuenta lo que me está pasando al mismo tiempo que atiendo lo que le pasa al otro.
El que posee una buena escucha interna tiene una capacidad de acompañamiento excelente. Puede usarse a sí mismo al servicio de comprender y escuchar mejor lo que pasa fuera. Cuanto más nos damos cuenta de nosotros mismos, más aprendemos de lo que somos.
2.- "La Escucha Externa" sería la apreciación de todo lo exterior, tanto de las personas como de todo lo que nos rodea.
Una escucha externa limpia tendría que ser objetiva, lo obvio, lo que todo el mundo podría apreciar. Darme cuenta de esto sería fundamental.
En este tipo de escucha no solo se trata de escuchar al otro lo que dice, sino también cómo lo dice.
Es importante tener en cuenta tanto lo verbal como lo no verbal y poder hacerlo sin que incluyamos nuestra interpretación particular. Esto es muy difícil.
La escucha del contenido verbal es importante, podemos corroborarlo repitiendo, lo más fidedigno posible, lo que escuchamos, los temas y las palabras de nuestro interlocutor, pero si la escucha del contenido verbal es importante, la del no verbal es aún más. El lenguaje no verbal suele informar con más sinceridad de lo que está pasando. El cuerpo miente menos.
3.- "La Escucha de la Zona Intermedia" sería la que está filtrada por nuestra mente. Las interpretaciones que hago, en cada momento, condicionadas por mi estructura mental, como yo me he configurado.
Estamos funcionando continuamente en automático sin ser conscientes del proceso de acción-reacción que tenemos.
Es frecuente que la mente esté en el pasado o en el futuro, que estemos emitiendo juicios y poniendo etiquetas de todo lo que percibimos y no nos damos cuenta que lo hacemos según nuestra base comparativa, que es nuestra estructura mental.
En esta zona residen los prejuicios, las fobias, las paranoias, las distorsiones en general de lo que nos llega de fuera o de dentro....
Tendríamos que entender que lo dañino es su exceso, es decir, en qué medida soslaya y sustituye la conciencia de las zonas interna y externa...
La importancia de tomar conciencia de todo esto, de darme cuenta de mis automatismos, de mis filtros, de mis estructuras, es la base para poder vivir más satisfactoriamente y poder percibir al otro y comunicarme mejor.
La interferencia de nuestra mente, de nuestros pensamientos, es causa directa de los problemas que surgen en la comunicación, en las relaciones interpersonales.
Poder conocer cómo está estructurada nuestra mente es una clave importante para poder tener una escucha más limpia y activa.
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